La ley 7600 es una gran iniciativa que con su nacimiento nos lleno de alegría e ilusión de llegar a tener oportunidades verdaderas, sin embargo con el pasar del tiempo hemos caído en la razón de que tanto entidades gubernamentales como privadas toman esta ley a la ligera, no les importa su pronta ejecución y mucho menos su cumplimiento, hacen oídos sordos a nuestras necesidades y continúan oprimiendo nuestro derecho de transitar y funcionar libremente en Costa Rica.
Debemos exigir el acatamiento a dicha ley, ya no hay tiempo de espera ya no hay tiempo para suplicas ni ruegos, el tiempo de actuar es ahora.
No puedo ser mezquino y despedir esta columna sin antes agradecer a todas aquellas personas que apegadas a la ley han cumplido a cabalidad los reglamentos establecidos por la ley 7600 gracias.